sábado, 14 de febrero de 2026

 Oquendo, historias y recuerdos



PRÓLOGO

¿Alguna vez has probado una comida tan rica que su sabor se queda guardado en tu memoria para siempre? A lo mejor es un postre de tu abuela o el plato especial que preparan en tu casa los domingos. Este libro cuenta una de esas historias, una que sabe a campo, a familia y a un delicioso arroz con pato. El autor, Marcelino Magallanes, nos abre las puertas de su corazón para contarnos la increíble historia de Teo. Ella vivía en un lugar llamado Oquendo, muy cerquita del mar, y era una mujer súper valiente y trabajadora. Su casa estaba rodeada de árboles frutales y un corral que era pura fiesta: patitos recién nacidos, cuyes curiosos y hasta una chanchita juguetona. ¡Imagínate cuánta vida y alegría había allí!

Al leer estas páginas, te sentirás como si estuvieras en el patio de Teo, jugando con los animales y descubriendo cómo es la vida en el campo. Pero, ¡atención!, porque no todo fue siempre feliz. Un día, empezaron a ocurrir cosas muy extrañas: el agua de la acequia se ensució, aparecieron perros desconocidos y unas explosiones misteriosas en los cerros comenzaron a asustar a todos. De pronto, el corral de Teo se quedó triste y en silencio.  ¿Qué harías si todo lo que quieres empezara a desaparecer? Esta no es solo una historia sobre animales. Es la aventura de una familia que, cuando llegaron los problemas, decidió no rendirse y luchar junta. Y te vamos a contar un secreto: su arma más poderosa no era mágica ni venía de un superhéroe, ¡estaba en la cocina!

Así que, si te gustan los animales, las historias de familias unidas y la comida que se prepara con amor, este libro es para ti. Junto a Teo aprenderás que, incluso en los momentos más difíciles, siempre hay una forma de volver a empezar, sobre todo si se hace en equipo. ¡Que disfrutes la lectura!

 

Mag. Raul Palomino Carbajal

Profesor de Educación Primaria

Especialista de Educación de la UGEL Ventanilla

 Kai y los secretos del mar 



PRÓLOGO

En un mundo donde la conexión entre la humanidad y la naturaleza parece desvanecerse, surge esta obra del maestro Marcelino escrita con gran

sensibilidad y estilo cautivador que nos invita a reflexionar, a sentir, a actuar y nos transporta a las profundidades del mar y a las alturas de la conciencia

humana, no solo nos habla de la importancia de cuidar el mar, sino que nos recuerda que cada acción, por pequeña que sea, tiene el potencial de transformar realidades. Kai, con su valentía y curiosidad, nos enseña que el aprendizaje no solo ocurre en las aulas, sino también en los encuentros inesperados con la naturaleza, y el respeto por la sabiduría, al saber escuchar y comprender a un buen adulto representado por Don Jacinto logra que cada experiencia se convierta en una lección de vida.

Kai, un niño alegre, soñador que nos guía a través de un viaje lleno de enseñanzas, acompañado por Escamita, Pinchín y Bigotín, tres amigos que representan la vida vibrante en las aguas nos muestran una narrativa que fluye como las olas del mar, envolviendo al lector en un viaje donde descubre el valor del mar y de como cuidamos nuestro entorno, convirtiéndose en una herramienta pedagógica invaluable que inspira acciones positivas que puede

lograr un desarrollo integral en los estudiantes.

La redacción utilizada en esta obra es sencilla y clara, profundamente emotiva. Cada palabra está cargada de significado, cada escena nos invita a imaginar y a empatizar con los personajes, tanto humanos como marinos, que no solo entretiene, sino que educa, nos transmite un mensaje profundo sobre

el vínculo entre los seres humanos y la naturaleza, con un mensaje que trasciende el papel y nos recuerda que cuidar la naturaleza y la vida que lo habita.

Invito a los lectores a sumergirse en esta historia, a estar atentos y escuchar el llamado del mar, a repensar sobre su papel como guardianes de la naturaleza, es una invitación a la acción, una pequeña semilla de conciencia que puede germinar en cada uno de nosotros. Resalta su valor social y educativo, pues demuestra que tiene capacidad de motivar e inspirar a propios y extraños, de enseñar a los más niños, niñas y jóvenes que incluso con actos sencillos como recoger basura o educar a otros con el ejemplo, pueden generar un impacto positivo en la comunidad y en el ecosistema.

Leer esta obra es más que un placer; es una oportunidad para comprender que el cuidado del mar y de la naturaleza es conectarnos con nuestra propia humanidad. Que la lectura consciente de esta obra sea un puente hacia un futuro más respetuoso y lleno de esperanza cuyo mensaje social promueva en los lectores a tener la oportunidad de conectar lo aprendido en esta obra, con acciones concretas que impacten su entorno y aprendan a resolver problemas

reales buscando soluciones desde la perspectiva activa y participativa, promoviendo proyectos ecológicos con un compromiso duradero. Porque educar no es solo transmitir conocimientos, sino inspirar personas para que actúen con amor y responsabilidad en sus propias vidas y con su entorno.

 

Norma Jacqueline Tasayco Huamán

Doctora en educación

Docente EBR-SUPERIOR UNIVERSITARIA

Asesora pedagógica en entidades privadas.

Jefe de gestión pedagógica en la Ugel Ventanilla



Espejismos de un imperio olvidado



PRÓLOGO

“Espejismos de un imperio olvidado” nos presenta una mezcla armoniosa y enigmática a la vez entre viajes al pasado y al futuro de nuestra localidad ventanillense. El protagonista no solamente representa la curiosidad foránea sobre nuestro pasado, sino también el compromiso y la unión con el legado de nuestros antepasados. El  relato de esta mágica e impredecible historia está cargado de misticismo; pero también de una realidad que existió hace más de 4000 años en estas tierras chalacas. La lectura de este hermoso relato puede ayudarnos a conocer mejor nuestro pasado cultural y, a la vez, puede ayudarnos a reflexionar sobre las acciones suscitadas en el pueblo ventanillense que, han contribuido a la historia de nuestro pasado y el compromiso que podríamos asumir para recuperar los valores que subyacen en cada uno de los vestigios precolombinos y en la naturaleza viva de nuestra geografía ventanillense. El final expresa ese compromiso con lo nuestro y el pasado histórico peruano que nos permitió vivir.


Mag Félix Martín Matos Caparó
Profesor de Comunicación, Nivel Secundaria
Especialista en Educación de la UGEL Ventanilla


 

domingo, 3 de febrero de 2013




MARCELINO MAGALLANES CHUMPITAZ

Nació  en Bellavista Callao el 18 de enero del 1971, realizó sus estudios primarios en E.P.N°4010 y en C.N. Nuestra Señora de Belén, sus  estudios secundarios en el C.N. Mariscal Ramón Castilla Marquesado,

Sus estudios superiores los realizó  en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, graduándose de Licenciado en Educación; obtuvo su grado de Magister en Educación Matemática y es egresado de doctorado en Ciencias de la Educación en la UNE “La Cantuta”.

Obtuvo el nombramiento en el Concurso Nacional de profesores  en noviembre 1997, ocupando el primer puesto entre los profesores de Matemática de la Región Callao, esto le permitió laborar como docente en el Colegio Antonio Raymondi del distrito de Ventanilla.

Vivió en la zona agrícola de Oquendo Callao durante 28 años, lo que lo llevó a identificarse con la naturaleza: plantas y aves silvestres del lugar, así como la siembra, el cultivo y la cosecha de la diversidad de plantas. También fue pescador artesanal durante su adolescencia y parte de su juventud. Actualmente escribe cuentos, recreando hechos reales ocurridos en la década del 70 hacia adelante; debido a que progresivamente la flora y fauna es reemplazado por un inmenso bosque de ladrillo y cemento, como consecuencia de juicios injustos sufridos por los agricultores posesionarios de la reforma agraria.

Publicaciones realizadas:

ü  Apuntes Pedagógicos N°3,  Material  Educativo en Matemática, pág.5   Nov. 2006.

ü  Apuntes Pedagógicos N°4,  Influencia de los hábitos de estudio en el rendimiento académico,   pág. 14, jul. 2009.

ü  Pecho Rojo y la búsqueda de un nuevo hogar.

ü  Pecho Rojo y la defensa de los humedales.

ü  Nada de burro.

ü  El Sorgo.

ü  El Chinchorrito

ü  Avifauna I: Humedales de Ventanilla (video).

ü  Transparencias y fracciones (video).

ü  Avifauna II: Humedales de Ventanilla (video).

Otros videos publicados:

El año 2008 inicio la publicación de 15 videos en You Tube, señalando el problema del tráfico de tierras y los atentados contra el patrimonio cultural y ecológico en la Región Callao.

martes, 27 de marzo de 2012

EL SORGO




PROLOGO

En esta oportunidad Marcelino nos entrega un  cuento que lleva por  título EL SORGO, crea un mundo muy singular, donde los protagonistas son una familia con una cultura productiva y de carácter colectivo, que relata con un lenguaje muy fluido de un perfil  narrativo realista, que nos hace evocar a dos grandes escritores peruanos: Arguedas y Valdelomar; en este último, El Caballero Carmelo, donde predomina la ternura de la familia relacionado a la crianza de animales y mascota favorita el gallo justiciero y caballeroso. Marcelino evoca a través de este cuento, la ternura familiar de su infancia que recuerda con mucha nostalgia que en algún momento de su vida tuvo que interrumpir bruscamente ese ritmo natural para dedicarse a una actividad que lamentablemente es como una antítesis o antípoda a la  anterior. Por sí solo en este cuento: El Sorgo, expresa una realidad latente en nuestro país, la separación abismal o el divorcio total entre la formación profesional universitaria y la actividad productiva; así como decía Mariátegui, “La enseñanza y la actividad productiva (economía) son dos caras de una misma moneda”.

Es destacable la figura femenina como protagonista de este cuento, representada en Teo, “una madre coraje” que encarna la tenacidad y persistencia por sacar adelante a su familia, relacionada siempre a la actividad agrícola, como la única fuente de subsistencia que les puede llevar incluso a la prosperidad. La condición única es la persistencia y lucha diaria por cuidar la producción del sorbo, desde la siembra hasta la cosecha; primero la lucha por conseguir el líquido elemento para el riego, luego contra las plagas que atacan las plantas, después con las aves que invaden la chacra para devastar el grano de sorbo. El autor pretende darnos una visión irónica de la vida con un lenguaje muy preciso que cala hondo en el alma del lector, ante todo de los niños y jóvenes que hallarán en este texto la sabiduría profunda de una actividad productiva agrícola, muy poco conocida y valorada.

Marcelino, desde su experiencia pedagógica en el aula, viene incursionando en el campo de la literatura, a través de esta actividad suprema de la palabra artísticamente trabajada. También conocedor de la problemática magisterial desde la Región Callao, viene asumiendo un rol activo dentro de la perspectiva gremial, con una visión nueva y distinta, buscando siempre un cambio de la realidad actual.

Es una lectura fundamental en niños y adolescentes de edad escolar, ante todo de las zonas urbanas que no tienen la mínima noción de cómo se obtiene un producto de consumo diario; con esto se corrobora la frase: “Los niños saben comer yuca, pero no saben cómo se cultiva”.

 En esto cuento encontramos, un alto valor pedagógico,  que permite inculcar en los niños por medio de imágenes, las actitudes laboriosas de los personajes, la colaboración mutua y la gratitud  que provocan  una experiencia apropiada  para activar la voluntad y sentimiento nobles en los lectores.

                                 

Victor Arana Gonzales

EL CHINCHORRITO



PROLOGO


El mar es como la vida, con todo tipo y tamaño de olas por correr, y los pescadores, como nosotros, vierten su energía impostergable en ella. Permítanme inferir a partir de esta importante producción, que sea mar con penumbra o mar con luz, conviviríamos mejor si construyésemos un Chinchorrito.

“El Chinchorrito” demuestra las paradójicas coexistencias de nuestra sociedad: individualismo y trabajo en equipo, valores y antivalores, fantasia y realidad, indiferencia y sensibilidad. Todo ello, vestido de impredecibles aventuras tejidas en nuestro entorno regional.

Pachín, Filo, Toy, Loquillo, Chinchano, Chileno, Rodo, la madre y nuestro   narrador protagonista simbolizarían aquel imprescindible equipo que necesitamos para superar la adversidad en nombre del progreso, sin oportunismos, como real unidad para proteger la vida humana, a partir de la defensa de nuestra inefable y divina naturaleza.

El oportunismo, individualismo e hipocresía está reflejado en la actitud de los policías, al querer aprovecharse de su autoridad, pero nuestro autor demuestra en este hermoso relato - también como posibilidad en nuestra realidad - que la cultura colectiva puede convertir aquella actitud en telaraña. Esta cultura hizo posible la existencia de “el chinchorrito”, pese a las limitaciones económicas para igualar al Zapatito.

Las sirenas, en este relato, dibujan en el pensamiento de nuestro protagonista, una tristísima luz, un oasis en su pálida existencia. Estas sirenas al salvarlo en lugar de atraparlo y hundirlo en el gris misterio, parecen ser de otro reino, con otra esencia; estas beldades intervienen como ángeles de “El Chinchorrito”.

Esta creación permite acercar a nuestros estudiantes a su entorno social inmediato de una manera automotivadora, sin generar presión u hostilidad. Es deber fomentar la lectura de este tipo de textos para reconstruir y revalorar la cultura colectiva en nuestra región.

Leer este cuento de lenguaje sencillo y dinámico, pero abordando un tema trascendente en nuestro contexto, es una oportunidad para interiorizar en nuestros alumnos la sensibilidad ecológica y despertar en ellos la actitud crítica ante peligrosos dilemas que el propio hombre plantea frente a la naturaleza.

Marcelino une sus días vividos en la zona agrícola de Oquendo Callao, a la experiencia docente y la sensibilidad social para trasportarnos a este relato que nuestras frescas generaciones deben disfrutar. Hagamos eco de esta invitación.


EMPERATRIZ DINA JANAMPA ALLCCARIMA

Licenciada en Educación

Directora del Centro Cultural PACHAART

viernes, 21 de octubre de 2011

PECHO ROJO Y LA BUSQUEDA DE UN NUEVO HOGAR


Prólogo

             En pleno siglo XXI; paradójicamente y en antagonía con los avances de la ciencia y la tecnología;, el hombre viene consumando la destrucción del Mundo. Todos somos testigos impasibles de la más grande destrucción del Planeta, día a día, asistimos a ese espectáculo inconsciente y en muchas ocasiones somos partícipes de esa insana destrucción.

            Muchos ya dieron la iniciativa, ya tomaron conciencia y ya abrieron el camino de esta dura batalla; es largo el  recorrido y numerosos los inconvenientes  para “Salvar lo que nos queda del hogar”  Ese lugar donde habitarán nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos. Hay bastante labor por emprender y cuidar lo poco que nos queda.

            Hace aproximadamente una década conocí a mi amigo y compañero de trabajo el Profesor Marcelino Magallanes Chumpitaz, matemático de profesión y muy hábil con el manejo de los números y para variar también no le hace nada falta esa pizca de humor que para motivar sus clases se gasta unos minutos de narrador humorista con sus alumnos a quienes les hace mucha gracia, esta didáctica numeral.

Ahora nos sorprende con este relato, mostrándonos otra faceta de escritor. Es que Marcelino es,  como siempre lo ha demostrado;  ser un emprendedor; en  proyecto que se embarca; él lo tiene que llevar a buen  término y es que ya hace algunos años el venía mostrando interés por esa pasión de la narración; teniendo como referencia la motivación y habilidad de nuestros alumnos empeñados para participar en diferentes competencias narrativas que le llamó la atención  e hizo realidad su sueño, con mucha creatividad e ingenio y rescatando lo valioso de nuestro legado cultural así como la preservación y cuidado del medio ambiente en  nuestra región. Este cuento ha caído justo para llenar el vacío de la carencia de  Literatura Regional relacionada con la Ecología y Medio Ambiente y la Conservación de nuestro Patrimonio Cultural en el Callao. (O si es que la hay no es muy difundida).

            En el cuento el autor hace uso de un lenguaje sencillo y fácil de entender con el uso de reegionalismos propios del lugar en cuanto al lenguaje coloquial y popular, de la misma forma en las denominaciones de las especies que constituyen la fauna y la flora de la zona, sumamente educativa e ilustrativa, para que los alumnos puedan conocer esta riqueza eco-cultural de la Región.
            En “Pecho Rojo y la Búsqueda de un nuevo hogar”, Marcelino desde su percepción del mundo de las aves, nos narra las peripecias de esta ave al que denomina Pecho Rojo,  que es un pequeño personaje de la especie Turtupilín, protagonista del relato y que acompañado de otros personajes recrean la historia desarrollada en la zona de la Hacienda Oquendo, en el Palacio de Chuquitanta y finalmente en los Humedales de Ventanilla.

            La estructura del relato está diseñado en tres partes: 1. Pecho Rojo en Oquendo. 2.  Pecho Rojo en  Chuquitanta. y 3. Pecho Rojo en los Humedales de Ventanilla.

            En la Primera parte nos refiere el habitad de Pecho Rojo, un lugar paradisiaco lleno de plantas, árboles frutales, muchas aves compañeras, bastante alimento (insectos)  y otras especies de la fauna y flora del lugar;  además agua en abundancia; tenían el lugar maravilloso que hacían su vida placentera y feliz,  que de pronto este lugar se ve convulsionado por una serie de acontecimientos que lo obligan a huir. El Hombre ambicioso que va destruyendo todo a su paso, esta vez incursionó esta zona, (Los traficantes de tierras, acompañados de policías y matones), para despojar a los agricultores de sus tierras, con grandes máquinas arrasaron con sembríos, plantas y árboles y en el colmo de la osadía a su paso destruyeron importantes restos arqueológicos (las murallas y cementerio inca, legado de nuestra historia regional) para mercantilizar urbanizando esta propiedad,  ante la pasividad de las autoridades. Una vez más nos muestra que el avance del crecimiento de las ciudades  destruye la Ecología y el Medio Ambiente, en esta zona surgen focos infecciosos de basura contaminante, que van destruyendo la zona.  Pecho Rojo acompañado de su tía Kucha, una vieja lechuza que le da protección deciden emprender vuelo en busca de  un nuevo hogar.

            En la Segunda parte Pecho Rojo acompañada de su tía Kucha, pasan una serie de aventuras  en dirección hacia Chuquitanta, teniendo como referencia al gran río Chillón, que curiosamente en el relato  el autor grafica como una gran serpiente blanca, pero que por la acción del hombre, que ha poblado estas zonas y al arrojar inmensas cantidades de basura ha terminado contaminándola extinguiendo sus especies y poniéndola de color negro. En su camino observan que el lugar también está lleno de casas,  se encuentran con una Tórtola que los ayuda y  les explica que allí también ha cambiado su mundo; que el hombre también ha invadido y contaminado el lugar, y le invoca a que tengan cuidado en su travesía. También se encuentran con unas Garzas, que les indican que se dirigían a los humedales de Ventanilla, al decidir ir hacia allá, ellas las ayudan en su travesía. Las garzas los orientan en un tramo y luego continúan solos, pasando por la Refinería La Pampilla donde tienen que cuidarse de no quemarse en los inmensos tubos de vapor y humo caliente.   

            La Tercera Parte refiere a la llegada  de los personajes a los Humedales de Ventanilla, describiendo como grandes espejos de agua flanqueados por casas y al Oeste el Océano Pacífico. En cuyo lugar todavía se conservan muchas especies: aves, peces, plantas, etc. allí se encontraron con las garzas y otras aves como cigüeñuelas, yanavicus, tórtolas, cuculíes, madrugaderas, huanchacos, tordos. Encontraron a Tormenta que era una gran cuculí que también venía de Oquendo que al verlos los reconoció, Pecho Rojo les preguntó por sus padres, y tormenta les contó que muchas aves habían muerto al beber el agua contaminada del rio negro, otras se habían quedado en el camino, y que las garzas azules habían visto muchas aves muertas debajo de los tubos calientes. Entendió Pecho Rojo que ya no tendría esperanzas de ver a sus padres que posiblemente habían muerto en este tramo. Esta parte culmina con una gran lección de hacer reflexionar al hombre para que no continúe destruyendo la naturaleza; indicándonos a la vez que habrán nuevas aventuras en Defensa de los Humedales.               

            El leer este relato nos envuelve en una apasionante aventura muy bonita e interesante; nos hace vivir momentos de fantasía y reflexión sobre cómo los seres humanos estamos actuando en el mundo. Lectura muy agradable para cualquier edad que se convertiría en uno de los relatos más importantes de la Literatura Infantil Regional por el uso de un lenguaje sencillo del autor y ser un pilar para  la concientización en el Cuidado y Protección del Medio Ambiente; es un material valioso en la educación de los niños, que los ayudará a esclarecer sus ideas sobre la paulatina destrucción del Mundo.  

            Felicito a mi amigo y compañero Marcelino, por esta su primera publicación narrativa, que manifiesta es un justo homenaje que dedica a los agricultores de Oquendo en el Callao que dieron batalla en defensa de sus tierras. Esto también es su contribución a la Defensa de la Ecología y del Medio Ambiente, ejemplo que debemos imitar desde el lugar que nos corresponde.  Y que esto sea el inicio de su producción literaria ya que talento y habilidad tiene de sobra.


JESUS ANIBAL LARA GOICOCHEA
Licenciado en Educación