Kai y los secretos del mar
PRÓLOGO
En un mundo donde la conexión entre la humanidad y la naturaleza
parece desvanecerse, surge esta obra del maestro Marcelino escrita con gran
sensibilidad
y estilo cautivador que nos invita a reflexionar, a sentir, a actuar y nos
transporta a las profundidades del mar y a las alturas de la conciencia
humana,
no solo nos habla de la importancia de cuidar el mar, sino que nos recuerda que
cada acción, por pequeña que sea, tiene el potencial de transformar realidades.
Kai, con su valentía y curiosidad, nos enseña que el aprendizaje no solo ocurre
en las aulas, sino también en los encuentros inesperados con la naturaleza, y
el respeto por la sabiduría, al saber escuchar y comprender a un buen adulto
representado por Don Jacinto logra que cada experiencia se convierta en una
lección de vida.
Kai,
un niño alegre, soñador que nos guía a través de un viaje lleno de enseñanzas,
acompañado por Escamita, Pinchín y Bigotín, tres amigos que representan la vida
vibrante en las aguas nos muestran una narrativa que fluye como las olas del mar,
envolviendo al lector en un viaje donde descubre el valor del mar y de como
cuidamos nuestro entorno, convirtiéndose en una herramienta pedagógica invaluable
que inspira acciones positivas que puede
lograr
un desarrollo integral en los estudiantes.
La
redacción utilizada en esta obra es sencilla y clara, profundamente emotiva.
Cada palabra está cargada de significado, cada escena nos invita a imaginar y a
empatizar con los personajes, tanto humanos como marinos, que no solo
entretiene, sino que educa, nos transmite un mensaje profundo sobre
el
vínculo entre los seres humanos y la naturaleza, con un mensaje que trasciende
el papel y nos recuerda que cuidar la naturaleza y la vida que lo habita.
Invito
a los lectores a sumergirse en esta historia, a estar atentos y escuchar el
llamado del mar, a repensar sobre su papel como guardianes de la naturaleza, es
una invitación a la acción, una pequeña semilla de conciencia que puede
germinar en cada uno de nosotros. Resalta su valor social y educativo, pues
demuestra que tiene capacidad de motivar e inspirar a propios y extraños, de
enseñar a los más niños, niñas y jóvenes que incluso con actos sencillos como
recoger basura o educar a otros con el ejemplo, pueden generar un impacto
positivo en la comunidad y en el ecosistema.
Leer
esta obra es más que un placer; es una oportunidad para comprender que el
cuidado del mar y de la naturaleza es conectarnos con nuestra propia humanidad.
Que la lectura consciente de esta obra sea un puente hacia un futuro más
respetuoso y lleno de esperanza cuyo mensaje social promueva en los lectores a
tener la oportunidad de conectar lo aprendido en esta obra, con acciones
concretas que impacten su entorno y aprendan a resolver problemas
reales
buscando soluciones desde la perspectiva activa y participativa, promoviendo
proyectos ecológicos con un compromiso duradero. Porque educar no es solo
transmitir conocimientos, sino inspirar personas para que actúen con amor y
responsabilidad en sus propias vidas y con su entorno.
Norma Jacqueline Tasayco Huamán
Doctora en educación
Docente EBR-SUPERIOR UNIVERSITARIA
Asesora pedagógica en entidades privadas.
Jefe de gestión
pedagógica en la Ugel Ventanilla

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